St George, Grenada.- Ha llegado el momento para que la Iglesia de Grenada “cambie de marcha” y “recargue sus baterías para la acción”, señaló el arzobispo Robert Rivas de Castries, en la homilía durante la ordenación del flamante obispo de la Diócesis de San Jorge de Grenada, Clyde Harvey.  La ceremonia tuvo lugar el pasado sábado 28 de julio, en el teatro Spice Basket, en St George, Grenada.

“Recarguen sus baterías para la acción y si no pueden recargarlas, desháganse de ellas y consigan unas nuevas, pero cárguenlas, porque son nuevos tiempos; el día tan esperado ha llegado”, dijo, denominando a la ordenación “una oportunidad para la iglesia de Grenada, un momento de kairos”.

El principal consagrante de la ordenación fue el arzobispo Nicola Girasoli, Nuncio Apostólico de las Antillas; los co-consagrantes fueron el arzobispo Joseph Harris, de Puerto España, y el muy querido Obispo Emérito Sydney Charles, de St George, quien asistió en silla de ruedas.

Había mucha alegría y gran afluencia de público para observar la ordenación del quinto obispo de la Diócesis de St George, que incluye Grenada, Carriacou y Petit Martinique.

Entre el público también estaban el cardenal Kelvin Felix y varios obispos de la Conferencia Episcopal de las Antillas, encabezados por el presidente, obispo Gabriel Malzaire, de Roseau; varios miembros pertenecientes al clero de la región; el gobernador general Cécile La Grenade; Gregory Bowen, en representación del Primer Ministro, Keith Mitchell; ministros del gobierno  y familiares del obispo. 

“Su obispo está acercándose a ustedes con mucha misericordia, acérquense también a él con misericordia”, dijo el Arzobispo Rivas. Llamó a los fieles a que la palabra “misericordia” forme parte de su vocabulario, durante el episcopado del obispo Harvey. El nuevo escudo de armas del obispo tiene escrita la palabra “misericordia”; su lema es “dar a conocer a Grenada y a toda la creación la MISERICORDIA del corazón de Dios”. El Arzobispo Rivas explicó que el lema escogido por el obispo describe la esencia de su apostolado. “El obispo Harvey vino para llenar a la iglesia de Grenada de misericordia, misericordia del corazón de Dios”.

Resaltando el rol que los fieles deben tener, advirtió que el éxito del obispo Harvey dependerá de ellos. “Él necesitará su apoyo y colaboración. En los días venideros, su obispo les confirmará en la fe, reafirmará sus fortalezas, trabajará con ustedes para curar sus heridas, construirá puentes de reconciliación y fomentará la comunión en cada nivel de la iglesia”, dijo el arzobispo Rivas.

Pese a algunos problemas de salud,  el arzobispo Charles,  de 91 años, asistió en silla de ruedas, en cumplimiento con su rol de co-consagrante. Recibió una ovación de pie cuando llegó, antes del inicio de la liturgia. El arzobispo Rivas dijo estar muy conmovido de ver al “obispo Syd” y pidió a la gente que ame a su nuevo obispo, tal como amaron a este.

Reconociendo que la Iglesia había esperado mucho tiempo por un sucesor, desde el fallecimiento del obispo Darius, en abril de 2016, pidió a la gente “enjugar sus lágrimas” y ser felices. Les dijo que ahora cuentan con un gran líder que es “fuerte, valiente y virtuoso; un teólogo y buen pastor a quien le preocupa la gente humilde”. Continuó, “abracen a su pastor, denle la bienvenida con los brazos abiertos. Trabajen su resiliencia para seguir adelante”

El arzobispo Nicola Girasoli dijo que el Papa Francisco ha elegido  a “un gran sacerdote y a un gran hombre para toda todos los fieles de la Iglesia”. Agradeció a Fr Clifton Harris OP, que desempeñó el cargo de administrador diocesano mientras la diócesis estuvo vacante. A través de una nota personal, el arzobispo Girasoli dijo que se sentía bendecido de concluir su misión como Nuncio Apostólico de las Antillas, con la ordenación del obispo Harvey.

Tras la Oración de Consagración, la ordenación se consumó. El nuevo obispo recibió los símbolos de su nuevo puesto –un anillo, la mitra y el báculo-, hecho que recibió muchos aplausos de la congregación. Enseguida, fue dirigido a su cátedra (sillón del obispo).

Durante el rito de ordenación, el obispo Harvey lavó los pies de ocho miembros pre-seleccionados de la congregación, como gesto simbólico de servicio. Más adelante, niños de primaria y secundaria de escuelas católicas se dirigieron al escenario ondeando la bandera y cantando el himno nacionales. Entonces, el obispo Harvey se comprometió personalmente con la nación, sosteniendo la punta de la bandera. Fr Hugh Logan, quien explicó los aspectos clave de la liturgia, dijo que el nuevo obispo no solo representa a la iglesia local, sino a toda Grenada.

Durante sus observaciones antes de la bendición final, el obispo Harvey hizo hincapié en la imagen que se encontraba en el revestimiento del programa de ordenación distribuido entre los fieles, titulado “Del mercado a la Catedral y de regreso”. Invitó a todos a recordar la importancia del mercado en la historia de Grenada, como lugar de reunión.

Cuando los fieles deban atravesar la colina para dirigirse a la Catedral, les pidió que “bajen hacia el mercado otra vez” y se unan a él llevando a cabo esta acción cada día.

El obispo Harvey enfatizó, “santidad,  a mi modo de ver, no es sobre las plegarias que dices, sino el grado en el que permites a Cristo trabajar en ti”.

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