Iglesia debe trabajar para que nuestros pueblos tengan Vida Plena

Monseñor Carlos AguiarRoma, Italia, 15 de octubre (OCLACC).-  Para el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), monseñor Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla – México, la Iglesia en América Latina debe dar un mayor testimonio de vida. “Cómo hacer que los cristianos de nuestra comunidad sean verdaderos discípulos y misioneros de Cristo… ahora hay que "dar testimonio", porque cuando damos testimonio de Cristo, podemos disfrutar de una vida decente y plena en Él y por Él”.

En entrevista concedida a la Agencia Fides, Monseñor Aguiar explicó también que el CELAM, durante los próximos 4 años orientará su plan de trabajo guiado por la segunda parte del lema de Aparecida: "Para que nuestros pueblos en EL, tengan vida". Igualmente señaló que han asumido dos textos bíblicos de referencia: la parábola de la vid y los sarmientos, del Evangelio de Juan, y la expresión de la primera carta de Juan, "todo lo que hemos visto, sentido, oído, os lo anunciamos..., para que nuestro gozo sea completo".

“El discípulo misionero no puede quedar satisfecho con lo que ha encontrado, sino que debe trasmitirlo a otras personas, más aún en las circunstancias actuales. Este ha sido el espíritu de la Iglesia de todos los tiempos, la razón de la misión ad-gentes, la tarea de transmitir la fe a otras culturas: pero con el deseo de no hacer proselitismo, sólo para presentar la verdad, y, con la verdad, el camino de la vida, la vida verdadera” enfatizó el presidente del CELAM.

Frente a la dura realidad de violencia que viven muchos de nuestros pueblos en América Latina, monseñor  Carlos Aguiar llama a los obispos y sacerdotes a acompañar a la gente: “a veces la gente va a las autoridades, al presidente de la región, al sindicato, para tratar de resolver las situaciones más difíciles, pero son los sacerdotes los llamados también a responder: con su presencia se mantiene la presencia de la Iglesia. Así que la gente se quedara con ellos, no emigrará, las ciudades no se quedarán despobladas, debido a que el pastor se queda, porque hay quien celebra la Misa, administrar los sacramentos, predica y habla de la esperanza, a pesar de la violencia y otros problemas serios. Estas situaciones nos entristecen mucho humanamente, pero nos fortalecen espiritualmente. El martirio siempre ha enriquecido la vida de la Iglesia, no debe asustar, aunque nos entristece ver como matan a muchos que han pagado un generoso servicio a la Iglesia”.

“La contribución de la Iglesia no puede ser para formar un ejército o grupos de seguridad organizados, no es parte de nuestro trabajo. No tenemos fuerzas armadas, pero tenemos una fuerza moral tan grande que cuando la semilla empezará a crecer, como deseamos vivamente, entonces llegará la paz social, que trae la paz con el Señor, con Cristo. Para nosotros este es el camino, por lo que estamos comprometidos con y para la familia, con y para la vida, porque es allí donde está el futuro de nuestra sociedad”.

Finalmente, para el obispo mexicano y presidente del CELAM, la Iglesia en América Latina, está viva y activa a pesar de los problemas que atraviesa, porque su gente sabe responder con generosidad y es soldaría con las personas que sufren y con su misma iglesia.

Del 6 al 12 de octubre los miembros de la Presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), encabezada por su presidente, monseñor Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla (México), se reunieron en Roma para encontrar al Santo Padre y a los diferentes dicasterios del Vaticano, a los que presentaron el plan pastoral para los próximos 4 años y los principales aspectos de la vida de la Iglesia en América Latina.

Fuente: Agencia FIDES