Iglesia de Honduras lamenta condiciones inhumanas de vida e inseguridad de presos

Presos quemados Comayagua, Honduras, 16 de febrero (OCLACC).- Más de 350 muertos y 60 heridos habrían dejado el incendio que estalló la noche del 15 de febrero en la cárcel de Comayagua, Honduras. La Iglesia católica, ha calificado lo ocurrido como la "peor tragedia en la historia de los centros penales de nuestro país". Invitó a todos, en un esfuerzo común, a aliviar las necesidades más urgentes de los sobrevivientes y familias afectadas.

A través de un Comunicado firmado por Mons. Roberto Camilleri, OFM, Obispo de la diócesis de Comayagua y el presbiterio de la diócesis, la Iglesia lamenta profundamente el siniestro en el penal de mayor nivel de seguridad. "Lamentamos que sea este el tercer siniestro que se da en los centros penales en Honduras, con el agravante que la granja penal de Comayagua era considerada como la cárcel de mayor nivel de seguridad a nivel nacional", dice el Comunicado.

El documento señala también de "lamentables las condiciones inhumanas de hacinamiento e inseguridad en la que vive la población penal. Específicamente en el Centro penal di Comayagua, construido para albergar 250 personas, mientras que la población ascendía a 852 prisioneros", afirma el Comunicado de la Iglesia Católica.

El Obispo hizo un llamado a las instituciones de la sociedad hondureña a que "pidan a nuestras autoridades el garantizar la integridad y la dignidad de los prisioneros, para que no se repita una lamentable tragedia como esta que ha afectado a tantas familias hondureñas".

Fuente: Agencia Fides