Ecuador.- La Red Eclesial Panamazónica –REPAM- expresó su "profunda preocupación y firme denuncia de los acontecimientos recientes con relación al pueblo Shuar del Ecuador en la provincia de Morona Santiago, específicamente con respecto al desalojo de los pobladores, indígenas y campesinos, de la comunidad Nankints en favor de los intereses de la empresa minera china Ecuacorrientes S.A". En un pronunciamiento que se hizo público este viernes 13 de enero de 2017, la REPAM señala que el "desencadenante del conflicto actual se relaciona claramente con la política de sobreexplotación de los bienes naturales que se ha impuesto en la región amazónica concediendo derechos a grupos privados, vulnerando gravemente los derechos humanos y la protección de los ecosistemas".

Advierte que lo que "está en juego no es la fuerza de unos por encima de otros, lo que está en juego es el futuro del Ecuador, de la región, y quizás del planeta. Necesitamos serenidad, sensatez, mirada a largo plazo más allá de los cargos, y apertura genuina al diálogo para encontrar vías adecuadas de resolución del conflicto".

Para la REPAM, la salida a la propuesta de alcanzar el desarrollo social de los mujeres y hombres del Ecuador "no puede limitarse a seguir extrayendo los recursos naturales en los espacios más frágiles y vulnerables, porque la pobreza que se quiere combatir momentáneamente llegará igualmente y de manera más dramática para esos territorios en el mediano plazo luego de que se agoten dichos recursos, y cuando su hábitat esté afectado de forma irreversible", por lo que hace un llamado a "encontrar salidas más adecuadas que no impliquen esta ruptura y violencia, ni la vulneración de los derechos humanos de los moradores de los territorios, especialmente de comunidades ancestrales".

En el pronunciamiento, la REPAM recuerda el llamado que hizo el Papa Francisco en su visita al Ecuador, en 2015, cuando dijo que la Amazonía ecuatoriana es una de las zonas más ricas en variedad de especies y que "Requiere un cuidado particular por su enorme importancia para el ecosistema mundial…”. De igual manera menciona el reconocimiento que hace el papa Francisco a los pueblos indígenas como los primeros interlocutores al momento de tomar decisiones que afecten sus territorios, como lo expresa en su Encíclica Laudato Si, 146.

Tras considerar que en "ciertas instancias oficiales con respecto al pueblo Shuar", así como sobre el pueblo Sarayaku "una injustificable distancia con respecto a estos principios éticos que deben orientar una política verdaderamente desempeñada al servicio del Bien Común y del Buen Vivir", la Red Eclesial Panamazónica pidió "más altura en las discusiones, una altura que vaya más allá de los antagonismos, descalificaciones y posturas inamovibles e unívocas donde solamente quienes ostentan el poder institucional formal parecen determinar los rumbos a seguir, por encima de las comunidades que habitan en los territorios, y los han habitado por siglos". De igual manera hace "un llamado urgente al respeto de los derechos (sobre todo al de consulta previa, libre e informada para los pobladores), al diálogo sensato, al cese urgente y no repetición de un estado de excepción que favorece un contexto de mayor confrontación y violencia, y a privilegiar los intereses de las comunidades que han habitado en esos territorios por encima de los intereses extractivos externos.

Lamentamos profundamente la muerte de un efectivo de la policía que fue enviado a una situación de violencia inminente y pedimos que los hechos sean debidamente atendidos y solventados, pero sin provocar una injusta generalización de parte de las instancias del gobierno y una criminalización de dirigentes y comunidades locales. Pedimos que se aclare la situación de los líderes que han sido procesados, o que están en detención, y se asegure el pleno respeto de sus derechos para que adquieran su libertad. Tampoco se puede justificar el uso de adjetivos hirientes o descalificadores hacia pueblos que representan nuestras raíces, que han sido mucho más respetuosos con su entorno que los lamentables resultados de los múltiples procesos extractivos que han dejado más perjuicios que beneficios a su paso por territorios vulnerables, y que son espacios de la mayor importancia para el futuro del planeta", dice el comunicado.

Acceda aquí al texto íntegro del pronunciamiento de la REPAM