Bogotá, Colombia.- Las Autoridades Indígenas de la Parcialidad Embera Karambá de Quinchía Risaralda, lanzaron una alerta ambiental y social frente al grave riesgo que corre su territorio, la Madre Tierra y sus formas de vida por la Megaminería. Nuestro territorio ha sido expropiado y usurpado desde la época de la conquista cuando nuestros ancestros fueron masacrados y esclavizados, nuestra lengua materna, nuestras expresiones rituales y culturales prohibidas y el título colonial de nuestro resguardo fue anulado de manera ilegítima en 1948 (...), señalan.

Explicam que la Sociedad Kedhada (filial de la empresa AngloGold Ashanti) ingresó a los territorios ancestrales desde 1999, apropiándose de predios que habían sido abandonados y despojados por paramilitares del Bloque Central Bolívar, ingresando a la Vereda La Cumbre, esta empresa ha cambiado dos veces de nombre para evadir responsabilidades, (Batero Gold y actualmente se denomina Minera Quinchía), tienen un proyecto denominado La Cumbre Project que abarca comunidades de las parcialidades indígenas Embera Chamí y Embera Karambá.

En un comunicado que se hizo público recientemente, los indígenas Embera denuncian que se encuentran "en grave riesgo de desaparición como Pueblo Originario a causa de la usurpación de nuestro territorio por las actividades de las empresas mineras que buscan ejecutar concesiones de explotación de manera inconsulta en el marco de la Colosa Regional.

Nuestro territorio ha sido expropiado y usurpado desde la época de la conquista cuando nuestro ancestros fueron masacrados y esclavizados, nuestra lengua materna, nuestras expresiones rituales y culturales prohibidas y el título colonial de nuestro resguardo fue anulado de manera ilegítima en 1948 generando la fragmentación del territorio indígena, el deterioro en nuestras formas de gobierno propio y los procesos de integridad cultural que protegen la naturaleza.

La Sociedad Kedhada (filial de la empresa AngloGold Ashanti) ingresó a nuestros territorios desde 1999, apropiándose de predios que habían sido abandonados y despojados por paramilitares del Bloque Central Bolívar, ingresando a la Vereda La Cumbre, esta empresa ha cambiado dos veces de nombre para evadir responsabilidades, (Batero Gold y actualmente se denomina Minera Quinchía), tienen un proyecto denominado La Cumbre Project que abarca comunidades de las parcialidades indígenas Embera Chamí y Embera Karambá.

Desde hace 8 años la empresa minera Seafield (actualmente Compañía Minera Miraflores) ha ingresado a nuestro territorio de manera inconsulta para llevar a cabo actividades de exploración con la autorización del gobierno nacional y generando división entre las comunidades y buscando la ruptura en nuestras formas de gobierno, actualmente ha sido autorizada por la ANM para llevar a cabo actividades de explotación en territorios indígenas sin Licencia Ambiental y sin el consentimiento previo libre e informado de las comunidades indígenas del territorio.

La Empresa AngloGold Ashanti ha anunciado el inicio de sus actividades en agosto de este año en territorios ancestrales de los pueblos indígenas de Quinchía, bajo la autorización del gobierno nacional con concesiones mineras inconsultas.

En reunión del 25 de mayo de 2016 la empresa Minera Seafield S.A.S. y la empresa Portex, asesores de la minera, manifestaron que el proyecto implicaría el uso de aproximadamente 4.000 hectáreas concesionadas por 30 años, (prorrogables por dos períodos más hasta 90 años) de uso del territorio por parte de las empresas con impactos irreversibles sobre Nuestra Madre Tierra.

El 22 de septiembre, en reunión de preconsulta, la delegada del Ministerio del Interior, sin tener en cuenta los criterios constitucionales, ni las propuestas de las comunidades, decidió de manera unilateral, cerrar el proceso de garantía de la Consulta Previa y autorizar a laCompañía Minera Miraflores la realización de actividades de exploración y explotación dentro de nuestro territorio sin consentimiento y sin Licencia Ambiental, avalando la posición de la empresa en que como parcialidad No tenemos territorio en una acción fragmenta nuestras territorialidades, vulnera nuestros derechos fundamentales a la vida, integridad cultural y autonomía y pone en grave riesgo ambiental a todas las comunidades de Quinchía y la región por las afectaciones posibles sobre el río Cauca y sus afluentes en la región.

Fuente: http://www.noalamina.org/