Franklin Cornejo*

El Mensaje del Papa Francisco para la 52° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales denominado “La verdad os hará libres” (Jn 8, 32) Fake news y periodismo de paz recupera la dimensión humana de la comunicación al comentar que: “la comunicación humana es una modalidad esencial para vivir la comunión”, donde “el ser humano es capaz de expresar y compartir la verdad, el bien, la belleza. Es capaz de contar su propia experiencia y describir el mundo, y de construir así la memoria y la comprensión de los acontecimientos”.

En el documento encontramos una mirada amplia de la comunicación que va más allá de los medios -online y tradicionales, donde  se ven casos de fake news- para reconocer a las personas como sujetos capaces de generar mensajes, memorias, significados. Es decir propone al otro no como simple receptor, sino como comunicador.

Esa misma persona que tiene “la responsabilidad de informar es el periodista, custodio de las noticias”, dice el Papa, y propone que “el mejor antídoto contra las falsedades no son las estrategias, sino las personas”.    

“El periodista no realiza solo un trabajo, sino una verdadera y propia misión”, continúa Francisco, lo cual nos permite repensar el rol del profesional de la comunicación como “constructor de una comunidad” e “interconector ” entre los miembros de la sociedad (White, 2007).

Una forma de contrarrestar el afán manipulador y estereotipado de las fake news pasa por comprender el proceso de comunicación, articulando el paradigma de las relaciones interpersonales con el paradigma informacional. Sabemos por el aporte de la comunicación latinoamericana que la educación es un punto clave en toda aquella acción social que busca el bien común, la participación y el diálogo. Una comunicación con estos objetivos está asociada a valores universales como la paz, el desarrollo, la libertad; que se oponen abiertamente a la violencia y la pobreza.

La comunicación es acción, encuentro, es “la búsqueda de la relación”, menciona  el Papa Francisco, al tiempo que explica que: “la verdad, por tanto, no se alcanza realmente cuando se impone como algo extrínseco e impersonal; en cambio brota de relaciones libres entre las personas, en la escucha recíproca. Además nunca se deja de buscar la verdad, porque siempre está al acecho la falsedad, también cuando se dicen cosas verdaderas”.

Aquello que parece obvio y sentido común no lo es, porque encontramos en diferentes contextos globales y locales mensajes mediáticos, mal intencionados, fake news, que generan violencia, estereotipos, exclusión, miedo. Lo que parece obvio no es tal y hay que repetirlo, decirlo, comunicarlo. Lo obvio es que sin democracia y ética no hay periodismo. Si no se da, hay que decirlo. El periodismo busca la verdad, es obvio, si no aparece mencionado, hay que decirlo. Que la comunicación tiene que ver con una relación interpersonal, humana, de escucha entre interlocutores, si esto no se da, entonces no es obvio, hay que llevarlo a la práctica.

Se dice que las crisis ponen a prueba las propias convicciones y vocaciones. La vocación por ser partícipes en la construcción de una comunidad ciudadana puede formar parte de las razones de esperanza. Y con ello tener el coraje ético, no sin fatiga, para desarrollar procesos de comunicación con personas y medios en  contextos urbanos y rurales para que el estatus quo de la mentira, como la desinformación, sea superado por la verdad.

* Docente de la Escuela de Periodismo - Universidad Antonio Ruiz de Montoya (Lima-Perú)

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Mensaje del Papa Francisco para la 52° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales “La verdad os hará libres” (Jn 8, 32) Fake news y periodismo de paz.

https://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20180124_messaggio-comunicazioni-sociali.html

Robert White (2007) Comunicar comunidad. Aportes para una ética de la comunicación pública. La Crujía ediciones.