Frei Joao Carlos Romanini*.- Estamos llamados por el papa Francisco a reflexionar sobre la constante presencia de las fake News en nuestras vidas, así como de la necesidad de un periodismo comprometido con la construcción de una nueva civilización, un periodismo que promueve la paz. Como Asociación Católica de Comunicación, SIGNIS Brasil trae en su génesis la difusión de la cultura de la paz a través de los medios de comunicación y de sus asociados. Esta es la misión que buscamos realizar junto a la red de asociados y de medios de comunicación ligados a SIGNIS Brasil.

La actualidad de la reflexión propuesta por el Papa Francisco para el Mensaje para la 52ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2018, que trae como tema: La verdad os hará libres (Jn 8, 32) y el lema: Fake news y periodismo de paz, hace percibir la real necesidad de construir nuevas narrativas, donde impere la verdad, la ética y la paz. Inevitablemente esta discusión nos dirige a pensar sobre el proceso de desarrollo de la civilización humana y como a lo largo del tiempo el mal y los intereses personales, políticos y económicos fueron hablando cada vez más alto, en detrimento de un desarrollo colectivo, que fuera bueno para todos.

Las conquistas de la humanidad en el último siglo son impresionantes, llega a ser espantosa la capacidad humana de recrear lo creado. Podemos decir que eso es un don de Dios, pero los avances del ser humano y de la humanidad no siempre han ocurrido para beneficiar a todos y tampoco han sido pacíficos, parece que la noción de desarrollo comunmente difundida en la sociedad está completamente lejos de una cuestión primaria, el cuidado con la vida y con la creación.

Es muy importante pensar en ello, pues la comunicación está plenamente vinculada a esa realidad de transformación, desarrollo y conquistas del ser humano. Es la comunicación que visibiliza todas esas cosas y muchas veces hace un verdadero maquillaje para que algunas informaciones puedan ser mejor recibidas y aceptadas por la sociedad. Podríamos afirmar que la verdad es un elemento en escasez en la sociedad contemporánea. La verdad fue sustituida por los intereses personales, políticos y económicos, que sirven a los modelos de poder vigentes.

No importa si la verdad es dolorosa o no atiende a mis intereses, lo que importa es que ella es altamente pedagógica, pues ayuda a crear un mundo con transparencia. La verdad es aquello sobre lo que cada uno de nosotros puede apoyarse para no caer. El amor exige la verdad. Ser cristiano exige que seamos verdaderos, para que de hecho podamos ser sal y luz en el mundo.

Los comunicadores que ejercen su profesión con base en los presupuestos del cristianismo, estamos invitados a ejercer nuestra práctica comunicativa basada en la verdad y no simplemente en conclusiones personales, contaminadas por nuestras referencias e intereses. La sociedad considera que la verdad es discutible y que ella puede incluso tener más de un lado, pero hay un lado que nosotros, cristianos, no podemos abdicar: el del derecho humano, del derecho a la vida y del derecho a la participación.

Por eso, los profesionales de comunicación y los medios deben ser los guardianes de las noticias. En el mundo actual, ellos no sólo desempeñan una profesión, sino una verdadera y propia misión, yo iría hasta que se trata de una vocación, que con frecuencia debe guiarse por la verdad.

Nosotros los medios de comunicación de inspiración cristiana, tenemos el deber ético de la verdad, de la libertad, del entendimiento, y debemos en el andar de la historia separar la cizaña del trigo, y así sembrar por el mundo la esperanza de una sociedad con más puentes y menos cercas, que separan y segregan a las personas. Somos la comunicación de la verdad, de la esperanza, de la paz y del testimonio.

 "Me gustaría contribuir al esfuerzo común de prevenir la difusión de las noticias falsas y de redescubrir el valor de la profesión periodística y la responsabilidad personal de cada uno en la comunicación de la verdad" (Papa Francisco, 2018).

Juntos con el Papa Francisco reforzamos la invitación para que los medios, las empresas y los profesionales de la comunicación promuevan un periodismo basado en la verdad y la paz, y así no estamos hablando de un periodismo que niega la existencia de problemas graves, pero que mira hacia estos problemas de manera propositiva. Queremos un periodismo que asume el compromiso de llevar a la sociedad el descubrimiento de la verdad por la investigación seria y comprometida con la vida de las personas y del ambiente social y político.

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Artículo original publicado en el sitio de SIGNIS Brasil