Tegucigalpa, Honduras.- Una realidad de persecución, amenazas, hostigamiento y censura es la que caracteriza el ejercicio periodístico y de la comunicación en Honduras, según se recordó en la celebración del Día del Periodista, el último 25 de mayo. De acuerdo a las estadísticas que registra el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Conadeh, desde el 2007 a la fecha se ha recibido unas 310 denuncias que van desde amenazas a la vida e integridad hasta vulneraciones de derecho de petición. 

Según el Conadeh, desde el 2014 han muerto más de 30 comunicadores sociales en circunstancias violentas, de los cuales apenas en dos casos los responsables fueron condenados. Esto hay que sumarle que existen periodistas que se han visto obligados a salir del país. Hay más de 34 periodistas y comunicadores sociales acogidos en el término de protección. 

Para la periodista Thelma Mejía, en un país como Honduras con altos niveles de inseguridad, inseguridad no sólo jurídica sino inseguridad política, inseguridad ciudadana, el ejercicio del periodismo es, obviamente, de alto riesgo.

En una entrevista ofrecida a Radio Progreso, Thelma Mejía señaló que existen "más de 30 muertes sin esclarecer, eso te da un indicativo que los periodistas casi que estamos ejerciendo con la espada en la espalda”.

Al referirse a los obstáculos que enfrenta el periodismo, Mejía los ubica en "dos grandes áreas. El área que podría ser visible y que son casi perceptibles, son precisamente las amenazas que provienen de grupos ligados a la corrupción, a la impunidad y al crimen organizado, y los sectores de interés que quieren imponer su agenda. El otro factor son los obstáculos que nos ponemos nosotros los periodistas, y están relacionados básicamente con la autocensura, yo diría que el periodismo hondureño ha caído en una especie de autocensura que ya ni la percibe, que ya la da como normal".

La periodista cuestionó que continúe vigente el artículo 335-b del Código Penal, porque sigue afectando al ejercicio periodístico y también a la ciudadanía, "porque todos, en este momento, estamos con ese artículo bajo la sospecha de ser terrorista". Lamentó que hasta el momento las denuncias y reclamos realizados por las organizaciones gremiales, los líderes de opinión periodísticas y los mismos medios de comunicación no han logrado aún que se derogue la normativa.

Al ser preguntada sobre lo que significa para Honduras que la labor periodística se desenvuelva en medio de amenazas, ataques y crímenes, Thelma Mejía considera que "la salud de la libertad de expresión no es la mejor para Honduras en este momento. Todo ese panorama de los colegas asesinados, de los colegas intimidados, de los colegas que han tenido que salir del país, todo eso es un mensaje directo al ejercicio de la libertad de expresión que es uno de los pilares de la democracia".

Según insiste, en el ejercicio periodístico hace falta "promover acciones reflexivas sobre construcción de ciudadanía, darle a la gente mayor información, mayor formación, aprender de sus derechos, aprender nosotros los periodistas de nuestros derechos, promover el diálogo donde la cultura de la tolerancia no es sinónimo de impunidad".

Así también recomendó que los jóvenes periodistas "no se desmoronen ante el primer obstáculo, que cuando una utopía se cae, se construye otra, que éste es el mejor oficio del mundo, que es una carrera apasionante pero que es una carrera que demanda cultivarse mucho, que tienen que leer los periodistas, casi no nos gusta leer, pero hay que leer para poder entender los proceso y también para poder entender y tener pensamiento estratégico".

Redacción: SIGNIS ALC, a partir de la entrevista realizada por Radio Progreso a la periodista Thelma Mejía.