Bogotá, Colombia.- En su reporte de fin de año, la Fundación para la Libertad de Prensa -FLIP- reveló un preocupante incremento de las amenazas e inseguridad que enfrenta el periodismo colombiano.  Según el último informe, a pocos días de que termine el 2017, la FLIP ha registrado al menos 300 ataques a periodistas, mientras en 2016 la cifra de agresiones fue de 216 y en 2015 se registraron 147 agresiones contra la libertad de prensa.

La FLIP señala que el aumento en amenazas es alarmante, pues en 2016 fueron amenazados 89 periodistas, y a diciembre de 2017 la cifra supera los 130, lo cual representa un aumento del 32 % en un año.

Las agresiones contra la prensa cometidas por funcionarios públicos y políticos también han aumentado. En lo corrido del año se han documentado 70 de estos ataques. Esto es el 25% de la totalidad de agresiones documentadas por la FLIP. La agresión más frecuente de funcionarios es la estigmatización. Este año van 24 casos. Estos hechos convierten a los servidores públicos en uno de los mayores agresores de la libertad de expresión en Colombia por encima de los grupos armados ilegales.

Esta situación, a decir de la FLIP, genera preocupación por el clima adverso para la libertad de expresión que se está consolidando, particularmente en momentos en que el país tendrá elecciones presidenciales y parlamentarias el próximo año.

En el periodo electoral que se aproxima es crucial garantizar que la deliberación pública transcurra sin restricciones ni presiones para un voto informado. La FLIP considera que este debate electoral podría verse contaminado por un ambiente de agresiones contra los medios y estigmatizaciones difundidas masivamente a través de internet.  

De manera creciente, funcionarios y políticos y otros líderes públicos, están encontrando réditos políticos en estigmatizar y señalar de manera violenta a quienes opinan e informan a través de medios de comunicación. Esta actitud es una característica trazable en todas las tendencias ideológicas que participan de la contienda electoral y pone en riesgo a periodistas en todas las regiones de Colombia.

Frente a esta situación, la FLIP hizo un llamado a los partidos políticos y a los candidatos a cargos de elección popular a que se abstengan de hacer señalamientos estigmatizantes contra los medios y el trabajo periodístico. Así mismo, a que respondan a las críticas de manera responsable velando porque sus declaraciones no limiten la libertad de expresión de quienes les critican. “Los funcionarios públicos tienen el deber de asegurarse que con sus pronunciamientos no están lesionando los derechos de quienes contribuyen a la deliberación pública mediante la expresión y difusión de su pensamiento,” dice la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Fuente: FLIP