Nairobi, Kenia.- Este miércoles 6 de diciembre concluyó, en Nairobi, la tercera Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, con el objetivo de adoptar decisiones para enfrentar la amenaza mundial de la contaminación. El encuentro, que inició el lunes 4 de diciembre, contó con la participación de más de 2.000 jefes de estado, ministros, líderes empresariales, funcionarios de la ONU y representantes de la sociedad civil para compartir ideas y comprometerse con la ejecución de acciones ambientales.

Según expresó el ministro de Ambiente y Energía de Costa Rica y Presidente de la Asamblea de 2017, Edgar Gutiérrez, el "objetivo colectivo debe ser un planeta libre de contaminación".

En el reciente informe de ONU Medio Ambiente, Hacia un planeta sin contaminación, que sirve de base para que en la Asamblea se definan los problemas y se establezcan nuevas rutas de acción, todos los habitantes de la Tierra están afectados por la contaminación".

Las políticas sugeridas en el informe se basan en un análisis de todas las formas de contaminación, incluida la del aire, la tierra, el agua dulce, marina, y a causa de productos químicos y desechos. En general, la degradación ambiental causa la destrucción generalizada de ecosistemas clave y casi una de cada cuatro muertes en todo el mundo, es decir 12,6 millones de muertes al año.

Más de una docena de resoluciones están sobre la mesa en la Asamblea, incluyendo nuevos enfoques para abordar la contaminación del aire, que está detrás de la mayor cantidad de muertes por razones ambientales: 6.5 millones cada año. Hoy día, más de 80% de las ciudades no cumplen con los estándares de salud de la ONU sobre calidad del aire.

La exposición al plomo en la pintura, que causa daño cerebral a 600,000 niños anualmente, y la contaminación del agua y del suelo también son áreas clave de enfoque. Nuestros mares ya contienen 500 "zonas muertas" con muy poco oxígeno para mantener la vida marina. Más de 80% de las aguas residuales del mundo se liberan al medio ambiente sin tratamiento, envenenando los campos donde cultivamos nuestros alimentos y los lagos y ríos que proporcionan agua potable a 300 millones de personas, señala el informe.

También existe un gran costo económico. Un reciente informe de la Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud indica que las pérdidas de bienestar debidas a la contaminación se estiman en más de US$ 4.6 billones cada año, lo que equivale 6.2% de la producción económica mundial.

"Dadas las desalentadoras estadísticas sobre cómo nos estamos envenenando a nosotros mismos y a nuestro planeta, las decisiones audaces de la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente son fundamentales", dijo el director ejecutivo de ONU Medio Ambiente, Erik Solheim. 

La declaración de política de Solheim destaca los vínculos entre eventos en los últimos 12 meses -huracanes en el Caribe y Estados Unidos, sequías en el Cuerno de África y Yemen, inundaciones en Bangladés, India y Europa- y las decisiones que tomamos sobre ecosistemas, energía, recursos naturales, expansión urbana, infraestructura, producción, consumo y gestión de residuos.

Para él, todos los procesos globales complejos vinculados al medio ambiente, como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París, se reducen a un mensaje simple: debemos cuidar a las personas y al planeta.

Solheim también apunta a muchas soluciones al problema de la contaminación y otras preocupaciones ambientales, como desvincular el crecimiento económico del uso de los recursos naturales.

Por ejemplo, la declaración de política indica que las soluciones viables técnica y comercialmente pueden mejorar la eficiencia del agua y la energía entre 60 y 80% en los sectores construcción, agricultura, transporte y otras áreas clave, mientras se ahorran entre US$ 2.9 y 3.7 billones al año para 2030. Con más de 60% de la infraestructura urbana prevista para 2050 aún por construir, las oportunidades para dar forma a un futuro mejor "son simplemente asombrosas".

"Centrarse en la calidad del crecimiento es clave para mejorar la calidad de vida", dijo Ligia Noronha, directora de la División de Economía ONU Medio Ambiente. "Eso requiere una cultura que apoye la producción responsable y no haga del consumo desenfrenado una aspiración en la vida. Necesitamos invertir de manera diferente para transformar nuestras economías y también atraer al sector privado para respaldar el crecimiento limpio ".

Fuente: ONU