Bonn, Alemania.- En el marco de la 23° Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático (COP23), que se lleva a cabo en Bonn, Alemania, varios líderes locales y regionales del mundo han firmado el Compromiso Bonn-Fiji, que busca dar un impulso a la adopción de medidas adicionales y urgentes para lograr el Acuerdo de París en todos los niveles de gobierno.

Más de la mitad de la población del mundo se concentra en las ciudades, y se espera que se llegue a los dos tercios para 2050. Por eso, el Compromiso Bonn-Fiji de líderes locales y regionales para lograr el Acuerdo de París quiere dar un impulso al avance en el desarrollo urbano sostenible como parte integral de la urgente acción climática global, y de los inseparables objetivos globales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esto se aplica especialmente al Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, es decir, hacer las ciudades y asentamientos humanos más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

“Las ciudades y los gobiernos regionales están avanzando, con una altísima conciencia del papel que desempeñan en la construcción de una sociedad resiliente y baja en carbono”, aseguró Ashok Sridharan, alcalde de Bonn, Alemania, y Vicepresidente primero de ICLEI – Gobiernos locales para la sostenibilidad. “Las áreas urbanas influirán de forma importante en el transcurso del desarrollo global. Si hacemos de la sostenibilidad urbana una parte fundamental de la acción climática nacional, los países estarán en una mejor posición para cumplir, e incluso, superar, sus objetivos climáticos nacionales”.

El compromiso abarca 19 iniciativas que incluyen el Pacto Europeo de Alcaldes y Compact of Mayors (Convenio de Alcaldes), quienes han unido fuerzas para crear el Pacto Mundial de Alcaldes para el Clima y la Energía, una coalición que cuenta con más de 7 400 ciudades de seis continentes y 121 países, la más grande de este tipo, para reducir emisiones y hacer que las sociedades y las economías sean resilientes al cambio climático.

Las ciudades son responsables de hasta el 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los combustibles fósiles utilizados para la energía y el transporte, y el 13 % de la población urbana mundial vive en zonas costeras vulnerables de baja altitud.

A la fecha, más de 1000 gobiernos locales y regionales de 86 países, que representan más de 800 millones de personas, han informado sobre los objetivos de reducción de emisiones en el Registro Climático carbonn® (cCR), que una vez logrados reducirían 5,6 gigatoneladas de CO2 equivalente (GtCO2e ) para 2020 y 26.8 GtCO2e para 2050.

Además, el efecto conjunto de las ciudades y los gobiernos locales bajo el Pacto Mundial de Alcaldes por el Clima y la Energía (GCoM), una iniciativa atendida por el registro y otras dos plataformas de informes, podría lograr una reducción total acumulada de 15,64 GtCO2e entre 2010 y 2030.

Sin embargo, aún existen lagunas en los mecanismos regulatorios y financieros necesarios para ampliar el desarrollo urbano sostenible. A menudo, los gobiernos municipales tienen un control limitado sobre sectores como la energía, el transporte y las finanzas, que afectan directa e indirectamente el desarrollo urbano. Por otro lado, solo una cuarta parte de los países tienen políticas urbanas nacionales. Además, el acceso a la financiación por parte de las ciudades hasta ahora ha sido limitado, a pesar de la gran demanda de infraestructura resiliente y baja en carbono.

Más información puede revisarse en el sitio Cambio climático, de Naciones Unidas