El tiempo sigue raudo,  en su indetenible curso hacia el infinito, mientras los hombres y mujeres van marcando las fechas y registrando los acontecimientos que enriquecen la historia que se escribe día a día y que ahora nos recuerda un tramo del camino recorrido por las organizaciones católicas de comunicación de América  Latina (OCIC-AL, de cine;  UCLAP, de prensa, y UNDA-AL, de radio, televisión y afines) para constituirse en lo que hoy es SIGNIS ALC, hace ya 30 años.

Y, pareciera que este caminar hubiera estado marcado por el verso indispensable de Antonio Machado, en su “Cantares”, que nos recuerda que “...no hay camino”, que “se hace camino al andar...”, porque esa ha sido la huella que han marcado en su caminar las y los comunicadores católicos de nuestro continente para abrir el camino que sigue SIGNIS ALC.

Porque aunque la vida institucional de las organizaciones latinoamericanas de comunicación de prensa, cine, radio y TV, tiene ya una historia cercana a la de UCIP (1927), OCIC y Unda (1928), es un 17 de junio, en 1987, en que las tres organizaciones, en el marco de sus Asambleas Continentales, efectuadas en Cumbayá (Quito), decidieron trabajar unidas alrededor de un Plan Conjunto.

Esta resolución se consolidó en las Asambleas de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1998, en donde se acordó ponerle el nombre de OCLACC a la nueva organización, decisión que fue ratificada en la Asamblea Constitutiva de Curitiba, Brasil, en 2001, según relata Mons. Juan Luis Ysern en el documento de su autoría "Naturaleza de las Organizaciones Católicas de Comunicación en América Latina", 1992, Quito, Ecuador.

En Curitiba, Brasil, en 2001, se definen su compromiso y misión como una organización preocupada  por impulsar procesos de "formación de Comunicadores fieles a su compromiso de fe en la construcción de la convivencia solidaria en América Latina y el Caribe", y a mantener "una  observación  permanente de la realidad en el campo de la comunicación en América Latina y el Caribe en orden a descubrir los desafíos que se presentan para la misión de la Iglesia en el mundo".

Es en la Asamblea continental de 2013, en Quito, que se decidió por unanimidad que OCLACC cambie su razón social por SIGNIS América Latina y El Caribe, en consideración a que SIGNIS es la única organización católica de comunicación reconocida y que ello contribuiría a fortalecer la identidad y la articulación de la instancia continental latinoamericana con la mundial.

Así, el camino construido por las organizaciones católicas de comunicación en América Latina, de forma conjunta, deja en la historia una impronta de 30 años de servicio a la Iglesia y a la sociedad, historia que sigue escribiéndose día a día con el renovado compromiso de las comunicadoras y comunicadores católicos "para la construcción de un mundo más justo y solidario".