2017 es un año especial para SIGNIS pues se cumplen 70 años de la participación de sus jurados dentro de los festivales de cine de mayor prestigio a nivel mundial.

Si bien desde 1928 la Organización Católica Internacional para el Cine (OCIC) emite sus reseñas de películas,  es en 1947 cuando la entidad participa por primera vez con jurados en dichos eventos, actividad que hoy por hoy constituye una de las principales áreas de trabajo de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación.

Con ocasión de esta celebración,  SIGNIS ALC buscó conocer más sobre el trabajo de los jurados SIGNIS de la mano de Marianela Pinto, actual coordinadora de festivales de cine y jurados de Latinoamérica. La integrante de SIGNIS Ecuador y ex directiva de SIGNIS ALC ocupa esta labor desde el 2013.

Son alrededor de cuarenta los certámenes de renombre a nivel mundial a los que asisten los jurados SIGNIS cada año, cifra correspondiente a los aprobados por la Federación Internacional de Productores de Cine (FIAPF).

Cinélatino (Francia), Washington (EE.UU), Bafici (Argentina), Santo Domingo (República Dominicana), Divercine (Uruguay), Venecia (Italia), San Sebastián (España), Religion Today (Italia) y Mar del Plata (Argentina) son algunos de los festivales que contaron con representación latinoamericana este año.

“La presencia de SIGNIS en los festivales es valiosa y reconocida, por su larga trayectoria”, asegura Pinto.

Si bien en la mayoría de ocasiones SIGNIS entrega un galardón propio, en otras ocasiones la asociación también participa por medio de jurados ecuménicos, es decir, aquellos conformados por gente de varias religiones, en colaboración con la organización protestante Interfilm.

Los jurados SIGNIS

¿Pero cómo se llega a formar parte de un jurado SIGNIS? Pinto explica que el primer requisito es que la persona sea miembro de una asociada nacional, tomando en cuenta que esta recomienda a los postulantes al Cinema Desk. Este es el departamento localizado en Bruselas, Bélgica, sede de SIGNIS Mundial, enfocado al área de cine, y que trabaja directamente con la coordinación en Latinoamérica.

Otra condición que debe cumplirse es tener un amplio conocimiento del lenguaje cinematográfico y/o experiencia previa en cine, ya sea como realizador, crítico o académico.

No obstante, en algunas ocasiones, las asociadas de SIGNIS también pueden recomendar a candidatos amigos vinculados con la organización. Por ejemplo, a aquellas personas que de alguna manera contribuyen con los proyectos cinematográficos de cada asociada, por ejemplo, brindando cursos de capacitación.

Saber inglés es otra ventaja, sobre todo en el caso de que se desee asistir a los festivales celebrados fuera de Latinoamérica.

Aunque la coordinación procura mantener la diversidad de nacionalidades en la composición de los jurados, en algunos certámenes las representaciones latinoamericanas y europeas se alternan para asistir cada año, debido al número limitado de cupos que se otorgan. De igual manera, se suele privilegiar a la gente que está en lista de espera.

Culminado el proceso de selección, la coordinación presenta el listado definitivo de las personas elegidas para integrar los jurados, a inicios de cada año.

El trabajo

Durante los festivales, el trabajo es intenso. Luego de nombrarse al presidente y secretario -responsables respectivamente de la moderación de las deliberaciones y la redacción de los argumentos que justifican la selección de las películas ganadoras-, los integrantes miran en conjunto varias cintas al día, durante las funciones generales.

“Primero, la película tiene que ser vista en pantalla gigante y, segundo, con el público, para ver cómo este reacciona, porque los filmes no están hechos para los que entendemos de cine, sino, para la gente común”, explica Pinto, quien integró el jurado SIGNIS en el pasado festival de Venecia, en explicación a esta rutina.

Ya al término de cada jornada, se hace una preselección, de modo de facilitar la decisión final. Esta tiene lugar a través de un voto dirimente, lo que explica por qué los jurados SIGNIS están compuestos de tres o cinco integrantes.

Además, mientras asisten a los festivales, los miembros procuran llevar a cabo otras actividades paralelas.

“Se procura visibilizar la presencia de los jurados SIGNIS, asistiendo a ruedas de prensa, o dando un saludo a la Conferencia Episcopal, por ejemplo”, cuenta la coordinadora de jurados en Latinoamérica.

Criterios de selección

Dependiendo del jurado, las deliberaciones pueden tomar minutos y, a veces, hasta varias horas, dada la amplia lista de criterios con los que se elige a la película ganadora.

“Principalmente, lo que busca SIGNIS de una película  es que esta dé respuesta a problemáticas universales y sociales y que, implícitamente, promueva la existencia de una luz al final del camino”, explica Pinto.

Además, son considerados la calidad cinematográfica, la promoción de los derechos humanos, el estímulo a la reflexión, la representación cultural y las temáticas que apelan al respeto entre las personas y los pueblos.

“Muchas veces las películas premiadas por SIGNIS coinciden con las galardonadas por los jurados de la Federación Internacional de Críticos de Cine (Fipresci), entonces ahí puede verse que nuestros jurados están muy a la par de lo que los demás evalúan”, continúa Pinto.

Así, lejos de lo que se piensa, SIGNIS no solo premia a películas de índole religioso. Al respecto, Pinto nos cuenta, como anécdota, que cuando en 2008 se premió al largometraje alemán “Un extraño en mí”, sobre la depresión posparto, en el Festival del Mar del Plata, en Argentina, los asistentes se mostraron muy sorprendidos.

“También participaba una película de un grupo religioso que abordaba el rescate de los niños en situación de calle en Rumania. Todos pensaban que íbamos a premiar a esa película, pero nos decidimos por “Un extraño en mí”, porque tocaba un tema que muchas personas desconocen. Porque las buenas películas son las que provocan reflexión y debate”, continúa.

Desafíos

Pinto se muestra bastante satisfecha por la importante participación que han tenido los jurados latinoamericanos en los últimos años, provenientes de países como México, Venezuela, Ecuador, Argentina, Cuba, Chile, Paraguay, Perú y República Dominicana, países que conforman las asociadas nacionales de SIGNIS ALC.

Sin embargo, el que la mayoría de festivales solo apoye a los jurados con el hospedaje y, en algunos casos, la alimentación –es decir, no con el boleto aéreo-, ha limitado la participación der algunas de ellas.

Por esta razón, la coordinadora de jurados en Latinoamérica considera que, en estos casos, una alternativa es acudir a apoyo externo.

“Lo que se busca es que las asociadas traten de gestionar algún tipo de ayuda para que la persona pueda viajar, a través del patrocinio de instituciones privadas o públicas, por ejemplo”, explica Pinto.

Dentro de su política, SIGNIS solo participa en festivales que asisten con algunos de estos rubros a los participantes, lo que también ha ocasionado que la asociación no concurra a algunos eventos importantes.

En consiguiente, algunas asociadas han optado por entregar premios nacionales, es decir, sin el acompañamiento de SIGNIS Mundial, en varios festivales.

Este fue el caso de los festivales de cine de Lima (Perú) y Guanajuato (México), celebrados en agosto de este año, en los que SIGNIS Perú y SIGNIS México entregaron respectivamente sus propios galardones.

Si bien Pinto lamenta que los ganadores no reciban el premio SIGNIS Mundial en dichos certámenes,  aplaude esta iniciativa de las asociadas nacionales, al considerarla como un posible primer paso para que esto suceda en un futuro.

Asimismo, la coordinadora de los jurados SIGNIS cree que sería muy conveniente que tuviera lugar  un nuevo encuentro entre los presidentes y/o los representantes de cine de las asociadas, a fin de actualizar los reglamentos que rigen a sus jurados. El último se dio en 2008.

“Los presidentes de cada asociada duran en sus cargos entre dos y tres años, entonces un nuevo encuentro cara a cara refrescaría los conocimientos a los nuevos directivos. Además, el cine que vemos ahora no es el mismo de hace diez años, por lo que los criterios deberían refrescarse y estar más a la vanguardia”, opina.

“Creo que es importante motivar una mayor presencia con jurados latinoamericanos y a tener mejores y más actividades paralelas que podamos hacer dentro del ámbito cinematográfico. Porque el espacio que se ha ganado SIGNIS en esta área es muy fuerte. Debemos seguir alimentándolo, sobre todo porque la gente sigue viendo cine y seguirá haciéndolo, gracias a todos los avances digitales”, concluye.

Redacción: Claudia Oleas, SIGNIS ALC

Entrevista publicada en la revista digital Punto de ENCUENTRO, de SIGNIS ALC, diciembre de 2017