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El papa Francisco advirtió, denunció y conmovió al Perú

El papa Francisco advirtió, denunció y conmovió al Perú

José Antonio Varela Vidal* Durante la visita del papa Francisco al Perú, realizada del 18 al 21 de enero, fueron tres las ciudades desde donde dirigió su mensaje, en un país que le hizo sentir lo que es el calor católico. Quedará en el recuerdo de los peruanos el hecho que el papa haya tenido que salir varias veces al día al balcón de la nunciatura para saludar a los fieles, quienes lo esperaban y coreaban su nombre. Todas las calles por donde pasó en vehículo cerrado, o en el papamóvil, estuvieron abarrotadas de fieles, lo que dio pistas del gran fervor de la población y su alegría desbordante. Sin embargo, los problemas del país no fueron ajenos en el discurso del sumo pontífice, quien en un llamado a la formación de la clase política se preguntó “¿Qué le pasa a Perú que cuando uno deja de ser presidente lo meten preso?”, esto en clara alusión a las detenciones y sentencias firmes que tienen algunos expresidentes. Un mensaje, un grito En la ciudad de Puerto Maldonado, y como plataforma de lo que será el anunciado sínodo amazónico, Francisco pidió ante pobladores indígenas llegados también del Brasil y Bolivia, que se debe “romper con el paradigma histórico que considera la Amazonía como una despensa inagotable de los estados, sin tener en cuenta a sus habitantes”.  Conmovido por el modo en que algunos quieren volver este territorio en un territorio anónimo, recordó a los pobladores que ellos son quienes le dan nombre a sus tierras, poniendo de este modo el foco de atención en el rostro real de la Amazonía. “No miren para otro lado”, fue su frase lapidaria para algunos indiferentes... Pueblo solidario, iglesia más cercana En la ciudad costeña de Trujillo, ubicada al norte del país, el papa resaltó el espíritu solidario de la población demostrado durante los embates del fenómeno de “El Niño costero”, en los primeros meses del año 2017, y que trajo muerte y destrucción a varias zonas del país. Hizo también un llamado sobre las condiciones de vida en las que viven los pobladores por la falta de oportunidades educativas y laborales, sobre todo para los más jóvenes. A los religiosos, con quienes se reunió en el seminario de la ciudad, les recordó que “no son el Mesías”, invitándoles a no creerse demasiado importantes y que eviten “marchitarse” en su vida religiosa. Acción y oración Durante su intervención en Lima, separada en dos momentos, el sucesor de Pedro destacó ante las autoridades políticas, la “riquísima pluralidad cultural cada vez más interactuante que constituye el alma de este pueblo”, e invitó a “renovar juntos el compromiso de la Iglesia católica, que ha acompañado la vida del Perú”. En un país con una alta tasa de violencia familiar y de delincuencia organizada, Francisco instó a los peruanos a luchar contra el feminicidio, y pidió que se promueva una “legislación y una cultura de repudio a toda forma de violencia”. Reunido con monjas de clausura y con los obispos peruanos, les recordó a las primeras que su oración también debe “salir” en pos de las necesidades del mundo, para que esta no “rebote en los muros del convento”. Con los prelados peruanos reflexionó sobre santo Toribio de Mogrovejo, quien según dijo, fue un “constructor de unidad eclesial”, y un “obispo con suelas gastadas por andar, por recorrer, por salir al encuentro…sin asco y sin miedo". Ni maquillaje ni olvido Antes de rezar el Ángelus con los jóvenes en la Plaza de Armas de Lima, Francisco advirtió que la persona no debe maquillarse ante Dios, ni mucho menos “photoshopear” el corazón, invitándolos más bien a mantener al Perú como una “tierra ensantada”, dando lo mejor de sí a Cristo. Finalmente, y en la misa campal con cerca de un millón doscientos mil fieles, el papa dio un no rotundo a los “sobrantes humanos”, quienes -según explicó-, “se van a vivir a las márgenes de nuestras ciudades, sin condiciones necesarias para llevar una vida digna”. Los despidió así, pidiéndoles que tengan esperanza, que recen por él y que se mantengan unidos… Tamaña tarea la que les deja a los peruanos, quienes le respondieron siempre, cantándole a todo pulmón un coro adaptado desde lo futbolístico: “¡Cómo no te voy a querer…!¡Cómo no te voy a querer…!¡Si eres el papa Francisco, vicario de Cristo que nos viene a ver!”. *Periodista peruano, colaborador de SIGNIS ALC
Papa Francisco comenta sobre su Viaje Apostólico a Chile y Perú

Papa Francisco comenta sobre su Viaje Apostólico a Chile y Perú

Como ya se ha hecho costumbre, el papa Francisco dialogó los periodistas durante su vuelo de regreso a Roma tras su Viaje a Chile y Perú y respondió a varias preguntas, entre ellas las interrogantes sobre el caso de Monseñor Barros. Conmovido por la calidez del pueblo y su capacidad para ayudar a los más desfavorecidos, el Papa Francisco comentó sobre los aspectos que le impresionaron durante su reciente viaje pastoral. ¿“La fe de la gente? Una cosa de no creer”, con estas palabras el Papa pone el sello a la conferencia de prensa aérea, reconociendo que este aspecto espiritual ha sido lo que más le ha conmovido durante la semana que pasó en el lado oeste de su continente. Muchos momentos conmovedores El Santo Padre hizo referencia, ante todo, a Lima ya que, a una hora del despegue, aún brillaban en sus ojos y en el corazón, el espectáculo del millón 300 mil fieles, congregados en la inmensa explanada de la Base aérea de las Palmas para participar de la Misa conclusiva del viaje, con una homilía marcada por el entusiasmo incontenible de la multitud. Los mejores momentos del Papa en Perú Igualmente, Francisco admitió que el mismo impacto le ha causado el afecto y testimonio de los chilenos, que ha percibido en todas partes, desde las calles de la capital, así como en las de Temuco e Iquique: toda una demostración de fe a la que se añade la calidez de la gente, afirmó, reconociendo que le ha contagiado una emoción especial en algunos momentos. El Papa destacó, por un lado, el encuentro en la cárcel con las mujeres afirmando que es muy sensible a las cárceles y a los encarcelados, ya que siempre se pregunta por qué ellos y no él, han terminado en esa situación. Ver a estas mujeres, su capacidad para cambiar de vida, de reinsertarse en la sociedad con la fuerza del Evangelio, le hicieron ver precisamente la alegría del Evangelio que tanto lo ha conmivido en el viaje. En cuanto a su visita a Puerto Maldonado, el Santo Padre destacó el encuentro con los pueblos indígenas, donde tuvo lugar la reunión de la comisión presinodal para la Amazonía, así como la visita al Hogar El Principito que tocó su corazón ya que la mayoría de los niños que vive allí han sido abandonados. El Obispo de Roma explicó la emoción que sintió al ver a estos pequeños que logran, a través de la educación, salir adelante, y señaló que esta obra que ayuda a que las personas se puedan desarrollar , lo conmovió profundamente. El caso Karadima La segunda parte de la conferencia, se basó fundamentalmente en cuestiones concernientes al asunto de Mons. Barros, obispo de Osorno, al centro de las polémicas acusaciones de complicidad y de guardar silencio encubriendo casos de abusos cometidos por el padre Karadima. Francisco, explica en español e italiano, cómo la estima por el prelado y especialmente la falta de elementos implicatorios, lo convencieron de rechazar reiteradamente su dimisión. Pese a todas las investigaciones, el Pontífice explica que no hay evidencias al respecto y reitera que esto es precisamente lo que él ha querido reforzar: no puede condenarlo porque no hay pruebas ni evidencias y asimismo, el Papa expresa su convicción acerca de la inocencia del obispo. “Pido disculpas” En este punto, el término "evidencia" se convierte por un momento en el protagonista de la conferencia de prensa. Porque el Papa reconoce sinceramente que usó un término equivocado cuando dijo que, ante la ausencia de pruebas, no tomaría medidas contra Monseñor. Barros. Una expresión que ha herido la sensibilidad de las víctimas de abuso y Francisco lo reconoce con franqueza ayudado, dice, también; por las acertadas declaraciones del Cardenal O'Malley sobre este tema. Qué sienten los abusados: sobre esto tengo que pedir disculpas porque la palabra “prueba” ha herido a tantos abusados, dijo el Papa. Pido disculpas si les hice daño sin darme cuenta, hecho sin querer. En Chile recibí dos abusados (tres son los casos publicados). Me doy cuenta de que mi expresión no fue feliz. Barros permanecerá allí, no puedo condenarlo si no tengo pruebas […] He escuchado la declaración del Cardenal O’Malley y le agradezco porque fue muy justa. La Comisión Pontificia para la protección de menores va adelante Una periodista pregunta si la expiración del mandato de algunos miembros de la Comisión del Vaticano para la tutela contra los abusos significa por casualidad que este organismo ya no se considera una "prioridad". El Papa casi la interrumpe para asegurar que, como Benedicto XVI antes que él, la línea sigue siendo la de "tolerancia cero". Por lo tanto, la Comisión continuará el trabajo realizado hasta ahora, que Francisco evalúa positivamente, y precisa además que lo que está sucediendo en esta etapa es la renovación de parte de los miembros, lo que necesita un cierto tiempo para completarse. Boda a gran altura: "Estaban preparados" No podía faltar la pregunta sobre el imprevisto quizás más singular del viaje, la boda de la pareja chilena celebrada por el Santo Padre en el vuelo a Iquique. También aquí, el Papa explicó que los jóvenes le dijeron que siempre habían querido casarse. Los interrogó un poco y allí las respuestas fueron claras, dijo el Papa: “para toda la vida, hicimos los cursillos pre- matrimoniales..” Estaban preparados – aclaró - y evalué que estaban preparados, me lo pidieron y los sacramentos son para los hombres. Todas las condiciones eran claras, y entonces ¿por qué no hacer hoy lo que se puede hacer hoy sin posponer para mañana, que mañana podría haber sido 8 o 10 años más? ¿Liberalismo? Depende Otra pregunta vuelve al concepto expresado por el Papa durante el Encuentro con las Poblaciones Amazónicas, sobre la existencia de políticas ambientales que contraponen la protección de la naturaleza con la de los seres humanos.  El Papa Francisco repite que sí, desafortunadamente ha sucedido que para proteger la foresta, algunas poblaciones fueron echadas y luego la foresta misma fue explotada. También reitera, por pedido de un periodista peruano, la urgencia de que América Latina se libere del fenómeno endémico de la corrupción. Una plaga, esta de la "doble vida", que también la Iglesia ha conocido y conoce y que hace sufrir a Francisco. Un cronista pide un comentario sobre el tema del cardenal Maradiaga y del dinero... pero el Papa afirma que no tiene nada que decir más de lo que el cardenal mismo ha declarado. Y sobre Chile, que en 20 años ha reducido el nivel de pobreza del 40 al 11%,  surge la consideración de las bondades o no de las políticas liberales. Francisco aborda el tema precisando que acerca del liberalismo, es necesario estudiar bien los casos -el caso de Chile no lo conoce-. Pero hay países en América Latina con políticas liberales, afirma, que los han llevado a una pobreza aún mayor. No soy un técnico, dice el Pontífice, pero en general, una política liberal que no involucra a todo el pueblo es selectiva y causa un debilitamiento. (Resumen de Alessandro de Carolis, de la redacción de Vatican News)