Ciudad del Vaticano.- La elección de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela que se cumplió el domingo 30 de julio sigue generando preocupación en varios países del mundo, no únicamente por la inconstitucionalidad del proceso, sino por la violencia y muerte que dejó.  El Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolín, lamentó el número de muertos que está dejando el conflicto venezolano. “Los muertos son demasiados y no creo que haya otros criterios que deben seguirse sino el bien de la gente”, ha dicho.

Para el purpurado, es necesario "encontrar una manera pacífica y democrática salir de esta situación, y la única manera es siempre la misma: hay que conocer, hablar, pero en serio, para llevar a cabo un camino hacia la solución”.

Según ha señalado, el Papa y la Secretaría de Estado del Vaticano han “trabajado mucho” para encontrar una solución a la crisis venezolana, que debe ser “pacífica y democrática”, tras recordar que El Vaticano ha tratado de “ayudar a todos, sin distinción y llamando a todos a sus responsabilidades”.

En una declaración ofrecida a Vatican Insider, el cardenal Parolín ha señalado que “Sí, nos hemos empeñado" y ha recordado “el afecto que tengo hacia Venezuela, por haber trabajado allí”.

Sobre los enfrentamientos y represión policial que ha dejado más de cien víctimas mortales en los últimos tres meses, al menos diez este domingo durante las votaciones, el cardenal declaró: “Los muertos son demasiados y no creo que haya otros criterios que deben seguirse sino el bien de la gente”.

De igual manera, desde Venezuela, el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, y ex presidente emérito de la Conferencia Episcopal de Venezuela, aseguró que la Asamblea Constituyente promovida por el presidente Nicolas Maduro es “ilegal porque no fue convocada por el pueblo”.

“Los obispos venezolanos son unánimes en el rechazo de la Asamblea Constituyente y piden al gobierno que cambie su actitud”, el cardenal Urosa, subrayó que la reforma constitucional “no ayudará a resolver los problemas del país, sino a agravar la crisis política”.

El cardenal señaló que la Iglesia venezolana “no es parte de la oposición, sino que apoya la mayoría de nuestro pueblo” que “quiere cambiar el gobierno” y “quiere hacerlo de una manera pacífica”.

El presidente Maduro por su lado consideró una victoria la consulta electoral, a la cual según las cifras oficiales participaron unos 8 millones de votantes, cantidad levemente mayor al número de electores de la consulta simbólica convocada hace dos semanas por la oposición. En cambio la oposición estimó que los electores no habían llegado a 2,5 millones, o sea menos del 15 por ciento del padrón electoral.

Varios gobiernos del mundo han anunciado su decisión de desconocer los resultados electorales de las elecciones de la Asamblea constituyente.

Fuente: Zenit