Ciudad de Panamá.- "La juventud no es una moda. La realidad es que ha llegado la hora de la juventud". Así dijo el Arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, al destacar la importancia que tienen para la Iglesia los jóvenes. Durante la homilía pronunciada en la Misa de apertura del Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Jóvenes Comunicadores del programa SIGNIS ALC Joven, que se lleva a cabo en Panamá, el prelado enfatizó que la realización del sinodo de la juventud y la próxima Jornada Mundial de la Juventud revelan la importancia que tienen para la Iglesia los jóvenes.

Es una obra de Dios por que estos dos eventos han puesto a los jóvenes como los principales actores. Como iglesia sentimos la necesidad de renovarnos. De salir en búsqueda de los necesitados, agregó.

Valoró la importancia de estos procesos de formación dirigidos a los jóvenes y recordó las expresiones del papa Francisco que dice tenemos que aprender a despedirnos, con la formación de las nuevas generaciones.

"Ustedes jóvenes son nativos de las nuevas tecnologías. Deben contagiar su energia, en este continente de la verdad y del amor.  Ustedes jóvenes son parte de la generación de millenials, que nos han puesto en crisis, nos ponen nerviosos a los adultos  y los adultos debemos asumirlo con humildad y paz. Que pueden transformar al mundo a través de los medios digitales", subrrayó.
 
Para el arzobispo panameño, el pasado y presente debemos unirnos para buscar un mejor.futuro, centrándonos en Jesús. Cada joven es tan distinto que otro. Y la tentación del adulto es uniformarlos. Al único que debemos imitar es a Jesús, insistió.
 
Monseñor Ulloa destacó que los jóvenes deben asumir el compromiso con el otro, y puso como ejemplo el compromiso de la Iglesia católica en Nicaragua, que lucha por el otro. "Venimos a dejar huella en la vida y en tantos otros.  El joven debe ser libre, debe luchar por su libertad. Debemos poner lo mejor de nosotros", reamarcó.
 
Redacción: SIGNIS ALC