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Libertad de expresión

Relatoría de Libertad de Expresión recomienda impedir acaparamiento de medios de comunicación

Relatoría de Libertad de Expresión recomienda impedir acaparamiento de medios de comunicación

Santiago de Chile.- La Relatoría Especial de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) recomendó que “Chile debería reforzar sus políticas para promover la competencia en todos los mercados relevantes de la comunicación e impedir que los grupos existentes sigan expandiéndose verticalmente y acaparando medios de comunicación”.  Así se expresa en el Informe Especial 2016 sobre la situación de libertad de expresión en Chile que se presentó este lunes 10 de julio en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en Santiago. En el Informe Especial presentado hoy, la Relatoría recuerda que durante su visita oficial a Chile, entre el 31 de mayo y el 4 de junio de 2016, mantuvo reuniones con organizaciones de la sociedad civil que denunciaron la excesiva concentración de la propiedad de los medios, consolidación de la propiedad cruzada y dominio de capital extranjero en la radio. Aunque en el informe se reconoce que hubo avances en materia de libertad de expresión, se alertaba también sobre los altos niveles de concentración de medios en el país y la discriminación a los medios comunitarios. Según un reporte publicado en el sitio web del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia, OBSERVACOM, las denuncias recibidas durante la visita de la Relatoría a Chile, "la concentración en el sector de la radio y la prensa escrita nacional y local sería particularmente elevada, y tendría sus orígenes en la época de la dictadura militar con la clausura de una decena de publicaciones de prensa y la toma de 40 estaciones de radio”. En relación a la propiedad cruzada y el capital extranjero en el sector, el documento explica que “la adquisición por parte el grupo español Prisa de la cadena de radio Iberoamericana Radio Chile –con más de la mitad de las emisoras del país– fue denunciada como un ejemplo de este problema. La integración vertical (impresión y distribución) de dos grupos propietarios cada uno de varios periódicos nacionales, regionales y locales, para muchos, ha obstaculizado el acceso de nuevos actores al mercado de la prensa escrita. Por otra parte, ambos grupos son promotores de similares ideas a nivel editorial. También se informó acerca de una supuesta falta de transparencia sobre la propiedad y control de los medios de comunicación en general”. A partir de este diagnóstico y atendiendo a los elevados niveles de concentración en los mercados de comunicación, el documento de la Relatoría Especial sugiere algunas medidas compatibles con la protección del derecho a la libertad de expresión como el establecimiento de límites razonables para la acaparación de frecuencias, a la propiedad cruzada en una misma localidad, así como reglas para promover el transporte de señales abiertas, públicas y comunitarias. En particular, el Informe recomienda “aprobar normas complementarias a las que se tienen por objeto la defensa de la competencia, en especial, aquellas normas que establecen procedimientos claros y transparentes para la asignación y renovación equitativa de frecuencias para los medios públicos, comerciales y comunitarios; establecer límites razonables a la acaparación de medios audiovisuales que requieren licencia o asignación de espectro y una progresiva adecuación de aquellos que superen los límites que se establezcan; y reglas de transporte para asegurar la transmisión en la televisión para abonados de los medios públicos, comerciales y comunitarios”. Por último, recomienda al Estado la “realización de estudios sobre pluralismo en el sistema de medios; capacitar y promover política a nivel de la Fiscalía de la competencia en relación con la prevención de las prácticas oligopólicas en los mercados de la comunicación y aplicar al control de las adquisiciones y fusiones de medios de comunicación criterios que además de los aspectos económicos contemplen la promoción de la diversidad y el pluralismo en el sistema de medios de comunicación”. Fuente: OBSERVACOM
Libertad de expresión en peligro, denuncian periodistas de Guerrero

Libertad de expresión en peligro, denuncian periodistas de Guerrero

Guerrero, México.- La Asociación de Periodistas del Estado de Guerrero, México, (APEG) denunció que "Nunca como ahora la libertad de expresión había estado en peligro, ni los periodistas se habían visto tan amenazados”.  Según explican, los reporteros locales han sufrido balaceras, amenazas y bloqueos durante la cobertura de hechos. Durante la primera asamblea extraordinaria del gremio de los periodistas, los comunicadores hicieron un recuento de las agresiones que han afectado al gremio periodístico en la entidad recientemente, incluidas balaceras, amenazas y bloqueos a la cobertura de hechos. Esta semana, un grupo de periodistas recorrió la zona de La Gavia, en San Miguel Totolapan, que encontraron convertida en un ‘pueblo fantasma’. Desde hace meses pobladores, sobre todo de la cabecera municipal, habían denunciado que ahí operaba Raybel Jacobo de Almonte, el líder del grupo de “Los Tequileros”, sin que las autoridades llegaran al lugar. Pronunciamiento íntegro de la APEG:  Nunca como ahora la libertad de expresión había estado en peligro, ni los periodistas se habían visto tan amenazados. En estos días, los periodistas trabajamos literalmente bajo fuego. Gobernantes, servidores públicos, grupos criminales y hasta sindicalistas pareciera que nos tienen bajo la mira. En tiempos de tentación autoritaria y de pérdida de fe en las instituciones –decía el periodista Tomás Eloy Martínez–, el periodismo suele ser el último refugio de los sensatos. El encuentro de hoy con ustedes, es precisamente un acto de sensatez. Es para hacer un llamado a todos los sectores al buen juicio, al respeto, a la prudencia y a la madurez en sus actos y decisiones para con sus medios de comunicación, pero sobre todo, con sus periodistas. Un recuento del 13 de mayo al 27 de junio nos revela 15 agresiones contra periodistas y medios, en las que 21 compañeros se vieron agraviados. Citamos algunos casos: El 13 de mayo Sergio Ocampo, Jorge Martínez, Ángel Galeana, Alejandro Ortiz, Jair Cabrera, Hans Máximo y Pablo Pérez, fueron privados de su libertad en Acapetlahuaya, por 100 hombres armados que les robaron su equipo de trabajo, pertenencias personales, dinero en efectivo y una camioneta en la que se transportaban los periodistas. El 19 de mayo, los reporteros de Zihuatanejo Noé Aguirre, Ruth Tamayo, Jaime Ojendiz y Hercilia Castro, sufrieron hostigamiento verbal por parte del presidente municipal Gustavo García. El 26 de mayo, el reportero, también de Zihuatanejo, Marco Antonio Villegas sufrió obstrucción en su cobertura informativa por el director del Hospital Regional de Atoyac, Juventino Rodríguez. El 1 de junio, la reportera Brenda Escobar sufrió hostigamiento y amenazas por particulares frente a policías estatales que no hicieron nada por impedirlo. El 2 de junio la reportera de Chilpancingo María Avilés sufrió obstrucción de su cobertura informativa y amenazas por una auxiliar de la secretaria de la Mujer, quien fue complaciente con su subalterna. El 3 de junio, la conductora de RTG, Marcela de Jesús Natalia, fue atacada a balazos en Ometepec cuando salía de su turno laboral. La compañera se restablece todavía. El 6 de junio, el reportero Leonardo Martínez fue encañonado por policías estatales en Zihuatanejo. Los agentes exigían al compañero que borrara o les entregara imágenes que había tomado en un enfrentamiento. El 9 de junio, la reportera Hercilia Castro sufrió obstrucción de su cobertura informativa por elementos de la Policía Estatal. El 11 de junio, el reportero Ezequiel Flores denunció que persiste la vigilancia y persecución en su contra por parte de desconocidos armados que lo vigilan afuera de su domicilio. El 17 de mayo, directivos del Diario Alternativo, de Marquelia, denunciaron que siguen las amenazas, persecución y hostigamiento en contra de integrantes del colectivo, a pesar de las medidas cautelares con las que cuentan. El 27 de mayo, sindicalistas del ISSSTE impidieron realizar su labor al reportero Héctor Briseño. Después, «justificaron» su acción en el aspecto «sudoroso» del compañero y a través de las redes sociales emprendieron una campaña de linchamiento y amenazas de muerte en su contra. Ese mismo día, el reportero de Pungarabato, Agustín Hernández, fue amenazado de muerte a través de las redes sociales por Cuauhtémoc Salgado Jr, hijo del diputado local priista Cuauhtémoc Salgado Romero. «Pronto te va tocar como le toco a Cecilio por hocicones y ser periodistas», le advirtió. A la lista de agravios sumamos los dos periodistas asesinados en los dos años de la administración de Héctor Astudillo: Francisco Pacheco, de Taxco, en abril del 2016, y Cecilio Pineda, de Ciudad Altamirano, en marzo pasado. El común denominador en todos los casos ha sido la impunidad, la protección y la complicidad de las autoridades con los agresores. Frente a estos hechos, los periodistas no pedimos mecanismos ni medidas de protección; simplemente el cese de la impunidad y castigo a los culpables, para evitar que los agravios se repitan. En una palabra, que las autoridades cumplan con su responsabilidad de garantizar seguridad a toda la sociedad agraviada por la violencia. En esa medida, los periodistas ejerceremos de manera plena nuestra labor. Emplazamos al gobernador Héctor Astudillo Flores, responsable de lo que pasa en Guerrero, y a los otros dos poderes, a que se pronuncien y hagan un llamado a los actores políticos y sociales a propiciar un ambiente de respeto hacia los trabajadores de los medios de comunicación. A los organismos civiles y sociales, pedimos que estén atentos y les solicitamos su respaldo ante estos intentos por inhibir y socavar la labor de los periodistas, pero también recomendamos que sean más exigentes con sus comunicadores para que cumplan con su función que debe ser al servicio de la sociedad. Como puede verse, el panorama luce bastante sombrío para el ejercicio periodístico, tanto como para el resto de la sociedad; se fue complicado sin que estuviéramos preparados para hacerle frente. Hace unos años, aquí en Guerrero, hubo algunas agresiones contra ciertos comunicadores, pero no era frecuente que se atentara contra los reporteros que recorren día a día las calles y los espacios donde se genera la información de interés público. Ahora, todos los ataques están dirigidos contra esos reporteros que tratan de iluminar las zonas oscuras que los grupos de poder no quieren que se descubran, los que con su trabajo tratan, en un gesto de idealismo, de transformar la realidad con sus denuncias, con sus investigaciones. Pero la tarea informativa no puede detenerse porque la situación se ha tornado difícil; al contrario en momentos como los que estamos viviendo es cuando más se necesita el periodismo verdadero, como ya lo mencionó Zacarías. Entonces, los integrantes de la APEG decidimos reactivar la Organización porque no pensamos ir a escondernos abajo de la cama; sabemos la importancia de hacer efectivo el derecho a la información de toda la sociedad, y estamos dispuestos a asumir el reto de continuar con nuestra labor. El periodismo no parte de elegir un trabajo agradable, con reconocimiento social y bien remunerado, sino que es un compromiso con el bien común, con las causas justas de la sociedad. En otras palabras, es un compromiso que se asume desde lo más profundo de la conciencia social; y alguien tiene que hacerlo porque sin periodismo no existe el estado de derecho ni la democracia. Como dice José Ignacio López Vigil: «No caben mirones cuando está en juego la vida de la mayoría de nuestros congéneres, incluida la del único planeta donde podemos vivirla». «Ni el arte por el arte, ni la información por la información. Buscamos informar para inconformar, para sacudir las comodidades de aquéllos a quienes les sobra, y para remover la pasividad de aquéllos a quienes les falta. Las noticias, bien trabajadas, aun sin opinión explícita, sensibilizan sobre estos graves problemas y mueven voluntades para resolverlos», dice también este catedrático y radiodifusor cubano. Para hacer frente a este reto enorme, la APEG también asume el compromiso de capacitarnos e impulsar la capacitación para todo aquel periodista que conciba el periodismo desde los tres pilares de la ética periodística: independencia, compromiso social; en la medida en que seamos más incisivos, más preparados, entenderemos cuál es nuestro papel dentro del sistema y lograremos establecer un vínculo con la sociedad, a la cual debemos acercarnos más. Pero también queremos dejar claro que el no dejar pasar ni una agresión más, nos compromete con nuestra información, a construir un muro paralelo contra la impunidad. Entre más nos comprometamos con nuestro periodismo, profundicemos, gastemos suela; reportemos nuestros propios problemas como periodistas, se abrirá una nueva brecha. Fuente: aristeguinoticias.com