Quito, Ecuador.- Al menos ocho emisoras católicas y un canal de televisión han sido descalificadas en la primera fase del concurso para licitar 1.472 frecuencias de radio y TV, que está en marcha en el país. Entre las radios que no fueron calificadas para avanzar a la siguiente fase del concurso se encuentran Radio Sucumbíos y sus estaciones repetidoras en La Bonita y en Puerto Francisco de Orellana; Radio Católica Nacional (Matriz en Quito) y sus estaciones repetidoras en Ambato y en Santo Domingo de los Tsáchilas; Radio Católica Cuenca, la estaciones repetidoras de Radio Latacunga en La Maná y en Quevedo, Radio La Voz de Zamora y sus estaciones repetidoras en Yantzaza y en El Pangui, al igual que el canal de televisión; Radio Fe y Alegría de Quito (AM y FM) y Radio la Voz del Upano.

Radio Sucumbíos, a través de un comunicado a sus oyentes, dio a conocer que "con fecha 26 de enero la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones ARCOTEL, notificó que suspende hasta por 30 días la revisión de la apelación presentada por Radio Sucumbíos, a la descalificación del concurso de frecuencias en la que participa esta emisora", por lo que se "prolonga la espera y la incertidumbre por saber qué pasará con la renovación de la frecuencia 105.3 FM  de Radio Sucumbíos. Indicamos a nuestros oyentes que durante esta fase de espera, bien pueden hacer llegar sus manifiestos y cartas de respaldo, como lo han venido solicitando hacer, para que las autoridades encargadas de resolver el tema se pronuncien lo más pronto posible", dice el comunicado de Radio Sucumbíos.

SIGNIS ALC dialogó con Monseñor Walter Eras, Obispo del Vicariato Apostólico de Zamora y miembro del Consejo Episcopal de Comunicación de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, quien expresó su preocupación por la descalificación de varias frecuencias de la Iglesia Católica, y dio a conocer que tan pronto como fueron notificados, los responsables y directivos de las diversas radioemisoras católicas presentaron las apelaciones correspondientes.

Según explicó, las dificultades que presentaron en los proyectos tienen que ver con las limitaciones de sostenibilidad económica, por lo que se han realizado los ajustes correspondientes para que puedan ser recalificados y avanzar a la siguiente fase que deberá revisar el CORDICOM.

Las emisoras católicas postulan en este concurso en la franja de medios comunitarios, que dispone del 34% de las frecuencias, según así lo contempla la Constitución y la Ley Orgnánica de Comunicación, LOC.

De igual manera, el Presidente de la Asociación Católica de Comunicación, SIGNIS Ecuador, José Mármol, expresó su preocupación por la descalificación de varias emisoras católicas, y aunque se mostró de acuerdo en que el concurso es el mecanismo más idóneo para una distribución de las frecuencias, conforme lo establece la Constitución y la Ley de Comunicación, señaló que "el concurso en marcha ha dejado dudas no solo por las denuncias de corrupción, por los sobornos que se habrían hecho y que mancharon la transparencia del proceso, sino también por las denuncias de irregularidades que se habrían presentado, conforme ha señalado Fundamedios".

Según agrega, "habría sido deseable que el concurso cuente con una comisión ciudadana, plural e independiente que vigile la transparencia del proceso y así evitar que el concurso esté cubierto por una sombra de duda".

El directivo de SIGNIS Ecuador ofreció todo el respaldo a las emisoras católicas del país que se encuentran a la espera de la decisión de ARCOTEL y hizo votos para que en el análisis que deben realizar los entes correspondiente valores el enorme aporte que ofrecen a la sociedad las radioemisoras católicas, que se han carecterizado por el servicio a los sectores más desposeídos.

Según Fundamedios se ha detectado "inconsistencias en el número de las frecuencias solicitadas. ARCOTEL registró ante notario público un total de 1476 solicitudes de frecuencias, sin embargo, en el momento de anunciar los resultados del concurso aparecen 1486 solicitudes de frecuencias. Es decir, existen 10 propuestas de frecuencias que aparecieron en medio del proceso, sin un registro formal, lo cual configura una grave irregularidad e incluso podría constituir el delito de peculado o de tráfico de influencias".

Al momento se espera que la ARCOTEL envíe la lista definitiva de concursantes calificados al CORDICOM.

Las Radios de la Iglesia Católica descalificadas

* Radio Sucumbíos, del Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, y sus repetidoras en La Bonita, Puerto El Carmen y en Puerto Francisco de Orellana

* Radio La Voz de Zamora, del Vicariato Apostólico de Zamora, y sus repetidoras en Yantzaza y El Pangui

* Radio Latacunga, de la Diócesis de Latacunga, repetidora en La Maná y en Quevedo;

* Radio Católica Nacional, su estación matriz en Quito y sus estaciones repetidoras en Ambato y Santo Domingo de los Tsáchilas

* Radio Católica Riobamba y su repetidora en Guamote

* Radio La Voz del Upano, del Vicariato apóstolico de Méndez

* Canal de Televisión del Vicariato Apostólico de Zamora

* Radio Fe y Alegría

Revise aquí el listado completo de las

CORDICOM defiende el concurso en marcha

De su lado, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación, CORDICOM, a través de una carta abierta a la ciudadanía defendió el proceso de concurso de frecuencias que está a punto de concluir, con la asignación de las concesiones a las personas e instituciones que hayan cumplido con todas las exigencias de la ley y de la normativa del concurso.

Según señala, "en el pasado la distribución del espectro radioeléctrico se asignó y concentró en función de los intereses de los grupos de poder económico y político", con lo que durante décadas se habría conculcado los derechos de la ciudadanía "a la exclusión sin en contrar espacios para el acceso y la libre expresión de los pueblos que hoy demandan la construcción de una sociedad más equitativa e incluyente, ingredientes primordiales del derecho a la comunicación y la información"

Agrega que el concuro en marcha "es un proceso histórico de distribución técnica, equitativa y transparente que garantiza la participación de todas y todos los ecuatorianos".

Según manifiesta,"No habrá posiciones ni presiones de grupos de poder, históricamente opuestos a la supremacía de los derechos colectivos, que detengan este proceso de democratización de la comunicación".

Redacción SIGNIS ALC