Quito, Ecuador.- La Contraloría General del Estado determinó al menos 10 irregularidades en el concurso para la adjudicación de 1472 frecuencias de radio y TV que inició en abril de 2016. Entre las las principales conclusiones del informe borrador de la Contraloría se revela que el concurso dejó abierta la posibilidad de que se produzca una concentración de frecuencias en pocas manos y la transferencias de acciones a familiares y trabajadores de medios de comunicación.

El proceso, que se esperaba democratice el acceso a las frecuencias, terminó por beneficiar a tres grupos, mediante la postulación de al menos 35 empresas relacionadas para acceder a 163 frecuencias sin que la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) haya detectado los vínculos que existían entre los accionistas o los trabajadores.

La Contraloría optó por reservarse los nombres de los principales representantes de esos tres grupos y tan solo los identificó como A, B y C.

Los tres grupos tuvieron el mismo modus operandi. Relaciones entre accionistas y socios. Relaciones familiares y de dependencia. Compartían contadores, la firma autorizada en las instituciones financieras y, en algunos casos, también compartían dirección domiciliaria.

Según la organización Fundamedios los tres grupos mencionados por la Contraloría correspondería a los liderados por el asambleísta Jorge Yunda, al empresario mexicano Ángel González y al empresario manabita Lenin Andrade.

A partir del Informe borrador, Fundamedios señala que el  grupo encabezado por el asambleísta Jorge Yunda, habría postulado para 46 frecuencias 4 de TV y 42 de FM, a través de 12 empresas relacionadas. 

Así también identifica al grupo B como el grupo del empresario mexicano Ángel González, conocido como el “Fantasma”, que habría participado en el concurso a través de 18 empresas que postularon para 104 frecuencias, 60 de TV y 44 de radio Fm y una de radio AM frecuencias.  

Finalmente, según Fundamedios, del grupo C, que se atribuye al empresario manabita Lenín Andrade, se mencionó que 5 empresas postularon para 13 frecuencias, de estas, 11 de Fm y 2 de TV (seis matrices en la provincia de Manabí).

En el caso que involucra a las empresas vinculadas a Radio Canela de Quito, algunos accionistas de una compañía son trabajadores de otra empresa del grupo y perciben ingresos entre 383 y 750 dólares. En el grupo B, en cambio, dos hermanos ocupan cargos de gerencia y figuran como accionistas en cuatro empresas. Los accionistas y gerentes del grupo C, por su lado, antes tuvieron relación de dependencia con las empresas del grupo y declararon cero dólares de Impuesto a la Renta.

La Contraloría dice que problemas como estos debieron dejar fuera del concurso a esos postulantes porque se violó la ley, así como las bases del concurso. Arcotel y los implicados aseguran que todo fue legal.

El otro rastro de corrupción en el proceso trae de vuelta a la escena al tío de Jorge Glas, Ricardo Rivera, dueño del canal Televisión Satelital. Él está en prisión con una sentencia de seis años por asociación ilícita por su participación en la trama de sobornos de Odebrecht. Ahora, la Contraloría dice que la concesión de la frecuencia para su canal fue irregular.

En el relato del proceso, los auditores aseguran que Arcotel descalificó a Televisión Satelital por incumplir con los parámetros técnicos para la instalación de dos repetidoras. Sin embargo, luego esa misma institución dio marcha atrás y dio paso a la entrega de la frecuencia. Oficialmente, los representantes de Arcotel dijeron que el peticionario “subsanó y convalidó” los errores y por eso fue calificado.

La lectura del informe de borrador de la Contraloría se realizó la mañana del lunes 28 de mayo, con la presencia de autoridades y ex-autoridades del Consejo de Regulación de la Comunicación (Cordicom), de la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel), así como de observatorios ciudadanos, quienes escucharon el hallazgo de ocho posibles irregularidades.

Fuente: Expreso/El Universo y Fundamedios

Foto: Sitio Línea de fuego