Ciudad de México.- La protección a los periodistas de amenazas físicas y digitales, tanto en entornos fuera de línea y como en línea, fue una de las preocupaciones que se abordó en el panel organizado por la UNESCO en el marco del Foro para la Gobenanza de Internet, IGF2016, en Guadalajara, México, que contó con la presencia de dos Relatores Especiales de la Libertad de Expresión, representantes del gobierno mexicano, periodistas y representantes de la sociedad civil.

La actividad se realizó como seguimiento al reconocimiento de la seguridad de los periodistas por parte de la Asamblea General de la ONU, en su resolución sobre del documento final de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI + 10), acordada en diciembre de 2015, en la que se acordaron también las metas de la Agenda de Desarrollo 2030. El Objetivo 16, en su meta 10 sobre el acceso público a la información y la protección de las libertades fundamentales contempla un borrador de indicador que incluye la seguridad de los periodistas.

Los asesinatos de los trabajadores de los medios de comunicación son "la peor forma de censura", dijo el Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Edison Lanza, quien advirtió que es esencial instalar la discusión sobre la seguridad de los periodistas en el marco del IGF y que los debates sobre la libertad de expresión en línea deberían tener esto en cuenta.

Para él, la discusión sobre la libertad en Internet debe tener "esta perspectiva holística que incorpora temas más amplios, como la seguridad de los periodistas".

Entre tanto,Guy Berger, Director de la UNESCO para la Libertad de Expresión y el Desarrollo de los Medios de Comunicación, destacó las cifras clave incluidas en el Informe de la Directora General de la UNESCO sobre la Seguridad de los Periodistas y el Peligro de la Impunidad.

Berger mencionó que entre los 827 periodistas asesinados en la última década, el 59% murieron en zonas de guerra, pero el 41% murieron fuera de las zonas de conflicto armado. Un 95% de estos profesionales eran locales y sólo el 5% eran corresponsales extranjeros.

Describió a los Indicadores de la UNESCO sobre la seguridad de los periodistas y alentó a los interesados ​​a utilizarlos para investigar los avances en el tratamiento de los problemas de seguridad e impunidad, incluso en las dimensiones digitales.

Por su lado, el Relator Especial de la ONU para la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y Expresión, David Kaye, se refirió a cómo la criminalización del cifrado y / o el anonimato están afectando la seguridad digital de los trabajadores de los medios de comunicación. Además, expresó su preocupación por el impacto negativo de la seguridad profesional de los periodistas en los discursos políticos.

Kaye también advirtió que la legislación sobre la lucha contra el terrorismo en redactada en términos generales está afectando la seguridad de los periodistas de todo el mundo, e instó a una mayor voluntad política para aplicar leyes que podrían proteger a los periodistas y poner fin a la impunidad.

Todos los panelistas subrayaron que las tasas inaceptables de impunidad en relación con los crímenes contra periodistas es una de las causas clave de por qué el círculo de violencia continúa.

El panel fue también una oportunidad para el lanzamiento de la versión en español de la publicación de la Unesco Cómo Desarrollar la Seguridad Digital para el Periodismo, un proceso coordinado por la Oficina de la UNESCO en México, cuyo oficial de comunicación, Carlos Tejada, también moderó el panel.

Todos los panelistas llamaron la atención sobre los diferentes tipos de riesgos digitales existentes, tales como la ampliación de la exposición; huellas digitales que pueden ayudar a los atacantes a encontrar periodistas; confidencialidad de las fuentes; ataques cibernéticos; piratería de información valiosa, y la incautación de dispositivos.

Las amenazas digitales, señalaron muchos panelistas, deben ser investigadas por las autoridades para prevenir más peligros y también para rastrear posibles autores.

Más detalles se pueden revisar en el sitio de UNESCO