Córdoba, Argentina.-Los obispos de Lomas de Zamora y de San Carlos de Bariloche,monseñor Jorge Lugones SJ, y monseñor Juan José Chaparro CMF, respectivamente, destacaron que se haya abierto una instancia de diálogo para buscar consensos y resolver el debate por los reclamos de los pueblos originarios y la respuesta del Estado Nacional.

 

En declaraciones a Radio María Argentina, monseñor Lugones, quien preside la Comisión Episcopal de Pastoral Social del episcopado argentino, respaldó las gestiones en ese sentido de monseñor Chaparro para encaminar el diálogo y el consenso a fin de evitar la violencia y más muertes.

 

El conflicto se reactivó a raíz de la muerte de Rafael Nahuel, el joven de 21 años que recibió un balazo de un arma de la Prefectura Naval que rastrillaba el sector aledaño al Lago Mascardi (en Río Negro) tomado por los mapuches.

 

“No lo han tratado bien (al obispo barilochense) en los medios, pero nosotros estamos para servir y a veces recibimos algunas humillaciones. Lo que quiero decir es que la Iglesia siempre llama al consenso y da espacios físicos y morales para el diálogo. Y el diálogo no está reñido con el cumplimiento de la ley”, sostuvo.

 

Monseñor Lugones lamentó la muerte de Nahuel y destacó “los gestos de cercanía de monseñor Chaparro” con su familia. Y se preguntó: “¿El Gobierno Nacional no tendría que haber abierto una mesa de diálogo antes de que surgiera este conflicto y no tener que llegar a la represión y a la violencia? A nosotros nos parece que siempre el diálogo es superador”.

El obispo recordó que la justicia argentina determinó que el Estado Nacional debe darle tiempo a los pueblos originarios para que se normalice el tema territorial. “Por eso no es que primero está la ley y después el diálogo sino que ambos son compatibles”, afirmó.

Finalmente monseñor Lugones pidió tolerancia y que se busquen coincidencias entre las partes en conflicto porque, advirtió, “se arma una guerra”.

Audio de la entrevista a Mons. Jorge Lugones

Por su parte, monseñor Chaparro manifestó que se está “buscando un proceso de paz, de normalización. También se les reclama a los que están allí (en la ocupación) una vuelta a la normalidad. Es duro, difícil, pero se busca que no haya más armas, que no se pierdan más vidas”.

El obispo patagónico consideró que “el juez actuó muy bien, muy cautelosamente” y expresó: “Tenemos que lamentar la pérdida de una vida, de un chico de los barrios de acá, incluso hace poco yo había visitado a su familia por acá cerca, en el barrio El Alto donde están los salesianos”.

Monseñor Chaparro ponderó que el Gobierno haya enviado un representante al diálogo y se haya logrado formar una comisión para hablar sobre el tema. “Me han llamado como pastor. No tengo la solución de los problemas, pero sí sé que es el sentir de todos, que se abra un camino de pacificación. El conflicto por la tierra es histórico y puede seguir la violencia sin fin”, aseguró.

Al ser consultado sobre el grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), el obispo barilochense dijo que él no vio armas, aunque aclaró que no estuvo en “el monte” cuando se registró la muerte de Rafael Nahuel.

“Que hay alguna gente violenta entre los pueblos mapuches…bueno, sí. Ha habido gestos de violencia, han incendiado un refugio, hace poco hubo un pequeño incendio en una de nuestras capillas; cada tanto aparece un papel que dice RAM, pero cuál es la consistencia de esto, yo no lo sé. Yo no creo que haya aquí un ejército armado aunque sí hay, a veces, gestos de violencia”, indicó.

“En general, todas las comunidades mapuches que yo conozco, que están en diálogo con el Estado por trámites de tierra, quieren procesos pacíficos. Porque a ellos también los perjudican estas expresiones de violencia. Los cristianos no podemos dejarnos llevar por un corazón de violencia como si fuera un partido de fútbol. Acá hay cosas serias; está de por medio la vida, grupos humanos, colectivos y en un país donde queremos vivir en diálogo, en convivencia, en respeto por el otro, tenemos que buscar esto en las cosas que suceden a diario y también a largo plazo como es el tema de la distribución de la tierra”, añadió.

Monseñor Chaparro pidió orar para que se encuentren caminos de diálogo, para que se respete la vida de todos, sea quien sea.

“No hay un interlocutor, hay distintas comunidades con cierta autonomía, hay un parlamento mapuche pero no hay uno que diga o que hable por todos. Eso hace también que el diálogo no sea fácil. Hay distintas comunidades que están en diálogo para regularizar la tenencia de tierra, pero todavía falta mucho. Hace poco se ha prorrogado la ley sobre el tema de tierras, pero ahí ha faltado también de parte de las autoridades de nuestro pueblo, no sólo de este gobierno sino desde hace mucho, hechos para afianzar, para ayudar porque las comunidades tienen límites económicos. Si se hubieran favorecido un poco más esto, se hubieran evitado estas cosas. No están reclamando toda la Patagonia. Los descendientes de mapuches están en todos los ambientes. No es que están todos reclamando tierras, y menos en forma violenta”, concluyó.

 

Fuente: AICA